Ecosistema y Sonido

Las ondas sonoras están involucradas tanto con las personas como con los animales. El timbre, la intensidad y el tono son considerados como características del sonido. El timbre es la cualidad del sonido que ayuda a distinguir entre gamas sonoras parecidas que fueron emitidas por múltiples fuentes. Es necesario que la intensidad de una onda sonora sobrepase un valor mínimo denominado umbral de audición para que sea escuchada, los sonidos con una intensidad menor que el umbral no pueden ser percibidos por el oído. El campo de audición o percepción del oído humano está ubicado entre el umbral de audición y el umbral doloroso. A su vez el sonido es bastante más sensible a las transformaciones de tono que de intensidad. Dos sonidos con la misma frecuencia están al unísono cuando se oyen en simultáneo, cualquiera sea su intensidad, porque se perciben en conjunto como un sonido solo siendo el tono igual para ambos.

 

La mayoría de los animales se valen del sonido con fines de comunicación. Pero a lo largo de la evolución diversas especies de animales han desarrollado el sonido como medio para orientarse en la naturaleza, para la navegación y para conseguir alimento. Son los animales de localización acústica que comprenden a los delfines, murciélagos y ciertos tipos de pájaros. En el medio circundante estos animales emiten cortos chasquidos sonoros que se expanden con la velocidad del sonido (1500 m/s en el agua y 340 m/s en el aire), los cuales tropiezan con varios obstáculos y vuelven en forma de eco al animal que lo emitió. Dichos animales vislumbran estas señales (ecos) gracias a su sensible oído y se percatan de la presencia de obstáculos en su recorrido. Sin la ayuda de la vista, éstos animales con el localizador acústico se orientan en la oscuridad absoluta, solamente con el oído ven de alguna manera el entorno. Desempeñando el sonido en este tipo de animales un papel explorador.

La abeja por ejemplo comunica el largo de la distancia hasta el punto de abejeo a sus hermanas meneando el abdomen, un baile que indica cual lejos está la miel. También en las profundidades del mar los peces hablan entre sí, en su léxico las señales son: de grito de combate, de amenaza y de advertencia. El recurso del eco, como los demás tipos de señalización acústica es algo muy corriente en los animales de vida nocturna. Para la preservación de la naturaleza es imprescindible caracterizar las ondas sonoras y encontrar sus infinitas aplicaciones en beneficio de las personas y los animales.

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